Relatos breves a la luz de las velas

Esta noche me lo cuentas es el nombre de las reuniones literarias que organizan un grupo de jóvenes autores de relatos cortos

ASTRID OTAL BELTRÁN

2

Álvaro Cosculluela, uno de los participantes de Esta noche me lo cuentas

1

Ana G. Cózar en la lectura de sus relatos

“En el mismo mes de noviembre de 1859…”. Ana G. Cózar comienza a contar su relato. Hablará de la teoría de evolución de las especies de Darwin, pero de una manera particular; la reencarnación de una pareja que se ama en todas las formas: siendo ranas, monos y, finalmente y porque no queda de otra, humanos. Mientras, Laura Escartín se sienta en uno de los sofás pegados al lado de una de las paredes del bar y cuenta: “Qué nervios he pasado. Lo único que pensaba era que tenía que leer despacio, que el resto del mundo tenía que entender mi texto, que no tenía que correr…”. Laura Escartín es una joven estudiante de filología hispánica y, esta noche, ha leído por primera vez en público dos de sus relatos cortos. Ha participado en las quedadas literarias que se organizan bajo el nombre Esta noche me lo cuentas en un bar con ambiente bohemio, mesas con velas y focos morados. “Mis relatos se acercan más a la prosa poética que al hecho de contar una historia en sí. Me gusta describir momentos, sensaciones… me gusta describir la realidad”, expone Escartín. Laura ha leído un texto que trataba sobre una prostituta y otro, sobre una chica a la que acababa de dejar su novio y se sentía un poco perdida. La joven estudiante de filología reconoce que empezó a apreciar la lectura tarde, a los 16 años, cuando un profesor de lengua hizo que realmente le motivara. Lo que más le apasiona es descubrir los entresijos de los libros: qué es lo que el autor quiere decir realmente. Por eso, cuando a ella le surge una idea para escribir, también comienza a darle muchas vueltas.

4En el local se han reunido unas 25 personas, distribuidas en diferentes mesas, para escuchar los relatos breves que cuatro participantes leerán. Permanecen en silencio, ponen verdadera atención y aplauden al final de cada historia. En una de las mesas más apartadas se encuentran tres franceses, que no se sabe si verdaderamente comprenden las tramas, pero que están ahí como los demás. Elia García Zarranz es la organizadora de la quedada de esta noche. Explica que la idea es dar a conocer a autores jóvenes de relatos breves que no hayan publicado nada o casi nada. “El objetivo –aclara- es que se cree algo parecido a las sesiones poéticas consolidadas que existen en Zaragoza. Zaragoza es una ciudad muy poética, pero nos gustaría también que hubiera algo parecido en versión narrativa”. Elia García leyó las dos primeras veces -esta tercera vez que se reúnen no- porque quiere que en las diversas sesiones presenten diferentes personas. Es consciente de la dificultad de organizar sesiones periódicas porque, como señala, cuesta que la gente joven se anime, pierda la vergüenza y se ponga delante del micrófono. Pero Elia García, por otro lado, considera que Esta noche me lo cuentas es una forma de ponerse a prueba a uno mismo, una manera de ayudar a vencer los miedos.

Adrián Flor Martínez es el último en participar y es, sin ninguna duda, el que más experiencia detrás: colabora en una revista literaria, participa en concursos e incluso organiza quedadas poéticas. Sin embargo, esta noche, como Laura Escartín, es la primera vez que lee relatos breves. “Todo empezó en la carrera. Las inquietudes literarias se acentuaron y conocí a más gente con la misma pasión. Un día me dio por acudir a una de estas reuniones y probar un poco qué era ese mundillo. Y me gustó. Pero nunca he leído relatos, hasta ahora me había limitado a la poesía”, explica Adrián Flor. Amante de Borges y de la Generación del 27, esta noche terminará la sesión también con dos relatos: el primero, como reconoce, un “poco oscuro”, sobre una especie de cirujano que quiere conseguir plasmar el rostro de una mujer de un cuadro; el segundo, versa sobre un extraño pasajero.

Cuando se acaba la sesión se rompe la silencio; se pone la música; charlan entre ellos. Tienen tiempo para hablar de sus gustos, de sus inquietudes, de sus pasiones. Y, aunque pasarán algunos meses antes de que vuelvan a quedar, todos ansían volver a reunirse pronto.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s